El ICFES se entrena.
Aquí se entrena jugando.

Saber Play es una app de práctica para el Saber 11 y el Saber Pro. Respondes, te dice en qué te equivocaste —no solo que te equivocaste—, y lo que vas ganando se nota: puntos, racha, logros y un avatar que se arma pieza por pieza.

Pronto en Google Play Pronto en el App Store
Saber 11 Saber Pro Android y iPhone Gratis para empezar
Razonamiento cuantitativo 0:24

Un plan de datos cuesta $45.000 al mes y sube 8% cada año. ¿Cuánto costará dentro de dos años?

A $48.600
B $52.488
C $52.200
D $54.000
12 díasde racha
+140 ptsrespondiste rápido

Cómo funciona

Tres cosas, y la del medio es la que importa

Estudiar solo con simulacros enteros cansa y enseña poco: uno se entera de la nota al final, cuando ya no se acuerda de por qué respondió eso.

1

Eliges tu examen

Saber 11 o Saber Pro. Cada competencia llega con su color y lo conserva en todas las pantallas, así que sabes de qué estás practicando sin leer el título.

2

Respondes contrarreloj

Cinco tipos de pregunta, con su temporizador. Y con lo que la pregunta necesite: un texto largo, una imagen que se abre a pantalla completa, un audio o un video con el minuto citado.

3

Ves qué falló, no solo que fallaste

La explicación llega de una vez, y en las preguntas por partes te dice cuál parte estuvo mal. Acertar tres de cuatro pares no es lo mismo que no saber nada, y la app no los trata igual.

Retroalimentación

Acertar dejó de ser sí o no

Cada respuesta vale un porcentaje, y los puntos se calculan sobre eso. Quedarse a mitad de camino suma —y se dice—, pero no cuenta como acierto ni mantiene la racha.

100%

Completa

Todo en su sitio. Suma puntos, encadena la racha y sube el nivel.

50%

A medias

Dos pares bien de cuatro. Te llevas la mitad de los puntos y la app te muestra cuáles fueron los otros dos.

0%

Todavía no

Fallar no resta puntos: solo rompe la racha. Lo que queda es la explicación, que es a lo que viniste.

La app

Lo que hay adentro

Cinco tipos de pregunta

Selección única, verdadero o falso, selección múltiple, relacionar dos columnas y ordenar. En las de múltiple, marcarlas todas no puntúa: lo que sobra descuenta.

Un avatar que se gana

Rostro, ojos, cejas, pelo, ropa y accesorios. Los rasgos son de todos; la ropa se desbloquea con el nivel, la racha o un logro. Respira, parpadea y celebra cuando estrena pieza.

Duelos 1 contra 1

Por turnos, contra otro estudiante, con las mismas preguntas para los dos. Cada quien responde cuando puede: nadie tiene que estar conectado al mismo tiempo.

Puntos, racha y logros

Responder rápido suma, encadenar aciertos suma más, y una pista descuenta. La racha se mide en días de estudio, no en aciertos seguidos: se sostiene volviendo.

Ranking y progreso

Por puntos, y también entre los de tu colegio. En el perfil está el detalle por competencia: dónde vas bien y dónde conviene insistir.

Modo noche

Claro, oscuro o el que tenga el teléfono. Buena parte del estudio pasa de noche y en la cama; la app no tiene por qué encandilar a nadie.

Privacidad

El muñeco sale. La cara no.

En el ranking y en los duelos un estudiante aparece frente a gente que no conoce, y buena parte de quienes usan la app son menores de edad. Por eso lo que viaja es un dibujo, no una fotografía: el servidor ni siquiera manda la foto cuando quien pregunta es otro.

Público

El avatar

Es lo que ven los demás. No es una imagen que se sube: es una receta —qué pieza y de qué color— que la app dibuja al vuelo.

Privado

La foto de perfil

Se ve en su propio perfil y en ningún otro lado. No aparece en el ranking, ni en los duelos, ni en las listas de amigos.

Colegios y universidades

Simulacros que sí se pueden comparar

Una institución agenda una prueba para su curso —«matemáticas, el martes de 8 a 10»— y todos presentan exactamente las mismas preguntas. Las preguntas se congelan al crear el evento: una prueba en la que a cada quien le toca algo distinto no se puede comparar, y comparar es justo para lo que se programó.

  • Asientos con fecha. Tantos estudiantes, hasta tal día. Al vencer el convenio los cupos se liberan solos, así que renovar no es empezar a pelear con los del año pasado.
  • Se entra con un código que reparte la institución —sin letras que se confundan al dictarlas por teléfono— o por el dominio del correo, y solo cuando está verificado.
  • Avisos automáticos: un día antes, al abrir la prueba y dos horas antes de que cierre —esta última solo a quien todavía no la presentó—. Van por notificación y por correo.
  • Un panel propio que ve a sus estudiantes y sus simulacros, y nada más. Los resultados quedan por competencia, que es donde se ve qué hay que reforzar.

Media hora al día vale más que un simulacro el domingo

Empezar es gratis. Responder, saber si acertaste y leer por qué no se cobran nunca: cobrarle a alguien por enterarse de en qué se equivocó es lo contrario de una app para estudiar.

Pronto en Google Play Soy un colegio

La app está en camino a las tiendas.